Qué es la norma

ISO/IEC 42001 define un sistema de gestión para la inteligencia artificial: política, roles, evaluación de riesgos, controles y mejora continua. No dice qué modelos usar ni qué tecnología comprar. Describe cómo una organización se hace responsable de lo que despliega.

Es una de las tres fuentes sobre las que está construido nuestro catálogo, junto con el EU AI Act y NIST AI RMF. Las tres se superponen en buena parte: un mismo control suele responder a más de una.

Qué hacemos nosotros

Traducimos los requisitos a controles concretos, con responsable y evidencia, y ubicamos a la organización en una escala de cuatro niveles —de uso informal a operación auditable— para que el camino sea una secuencia y no una lista de cien cosas pendientes.

El resultado es la preparación: los controles operando y la evidencia disponible el día que se presente a una verificación externa.

Qué no podemos hacer

No certificamos. La certificación la emite un organismo de certificación acreditado, que es independiente de quien preparó a la organización — y esa independencia es justamente lo que le da valor. Cualquier consultora que ofrezca certificar está describiendo mal lo que vende.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatoria?
No. Es una norma voluntaria. Se vuelve relevante cuando un cliente, un financiador o un regulador la pide, o cuando la organización quiere una referencia externa en lugar de un criterio propio.
¿En qué se diferencia del EU AI Act?
El AI Act es regulación con obligaciones exigibles según el riesgo del sistema. La norma es un marco de gestión voluntario. Cumplir la norma ayuda a cumplir el reglamento, pero no lo reemplaza.
¿Sirve si no operamos en Europa?
Sirve como marco de gestión, que es independiente de la jurisdicción. Las obligaciones del AI Act dependen de dónde se ofrece el sistema, no de dónde está la empresa.
¿Por dónde se empieza?
Por el inventario y la clasificación de riesgo de lo que ya está en uso. Sin eso, cualquier política se escribe a ciegas.

Gobernanza de IA

Quién decide, quién responde y con qué evidencia, cuando un sistema participa de una decisión que afecta a personas.